El jumil y el okapi estaban luchando para ver a quién de los dos le tocaba dormir en el futón.
El okapi le dio un golpe muy fuerte al jumil y lo ofuscó, entonces el jumil al estar ofuscado le lanzó al okapi una especie de líquido viscoso que le dejó desarbolado, le continuó pegando y la pelea la ganó el jumil así que fue el jumil quien durmió en el futón y okapi tuvo que dormir en el suelo.
1. ¿Cuál es la clase social del protagonista? La clase de don Quijote era media, media alta. Era un hidalgo.
2. Alonso Quijano tiene una gran biblioteca de
Libros de Caballerías, ¿qué tuvo que hacer para poder continuar comprando libros? Tuvo que vender muchas tierras que tenía para comprar esos libros de caballerías
3. ¿Crees que el narrador de este fragmento
utiliza alguna ironía cuando se refiere a la claridad de la prosa de Feliciano
de Silva? Si es así localízala y explícala.
si porque dice eso de la razón de la sinrazónque a mi razón se hace, de tal manera mi razón enflaquece, que con razón me quejo de la vuestra fermosura.
Llegamos a un lugar donde habían unos treinta o cuarenta gigantes terribles que venían a por nosotros. Yo fui a luchar contra ellos y mi fiel escudero Sancho Panza me decía que eran molinos. Yo le decía que no y que debíamos matarlos a todos por mi amada Dulcinea y que luego lo contasen lo hice por ella.
Cuando fui a luchar contra ellos se levantó mucho viento ya que movían los brazos muy deprisa y con tan mala suerte que me pegue un buen golpe, ya que mi lanza se me quedo travesada con uno de los gigantes y mi caballo, Rocinante, también cayó.
Después continuamos cabalgando y en busca de mas aventuras.
Mi escudero y amigo Sancho Panza me dijo que ya era hora de cenar hasta que yo le dije que un caballero no come cuando se lo dicen sino que come cuando el quiere y finalmente no cenamos y hicimos noche en un bosque entre dos árboles.
Al día siguiente nos despertamos y continuamos cabalgando hasta que vino
La hamburguesa es un tipo de comida que no me gusta nada. Me gusta comérmelas de manera muy sencilla con el pan un poco tostado, sin cebolla, ni tomate, ni ensalada ni nada de eso que le suele poner la mayoría de la gente.
Sólo pienso que no me gusta cuando salgo con los amigos a cenar y deciden entre todos ir a una hamburguesería ya que desconfío de su contenido de carne, de los sitios dónde la gente va a comérselas y porque pienso que noson muy sanas.
Sobre este último punto creo que comer hamburguesas a menudo como lo hacen los americanos nos viene bien ya que es una comida rápida y por el tipo de vida que llevamos, siempre con prisas, comen muchas. Abusar no es bueno.
Tampoco me gustan, por el tipo de persona que soy, que me gusta ver lo que como y de qué está hecho, desconfío de la preparación y de la sanidad de las hamburgeserias. Esta desconfianza estos días se ve más subida por una gran polémica que ha terminado en una fuerte indemnización de las empresas afectadas ya que, según dicen, eran rumores falsos.